Sanar a MamáLa vida empieza con ella
Mamá no siempre es el arquetipo que se espera. A veces nos tocó una madre distraída con sus propios asuntos, marcada por su propio dolor, que no pudo contenernos. Pero su energía —la que nos dio la vida— sigue ahí, y se puede volver a tomar. Cuando ese vínculo queda interrumpido, aparecen los problemas para vincularnos y una sensación de soledad que nos acompaña.